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“TENGO HAMBRE TODO EL DÍA”: 7 RAZONES POR LAS QUE PUEDE ESTAR PASANDO

“Iris, es que tengo hambre todo el todo el día”

De hecho, muchas veces ocurre justo lo contrario: estás intentando controlar demasiado tu alimentación

  • Saltarte el desayuno
  • Comer una ensalada muy pequeña
  • Evitar el pan
  • No tomar postre
  • Llegar a la tarde con hambre
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Si te suena, merece la pena parar y hacerse otra pregunta:

¿Estoy comiendo de una forma que realmente me permite sentirme saciada?

1. Tus comidas tienen muy poca proteína

La proteína contribuye a la saciedad y es especialmente interesante cuando buscamos mantener masa muscular mientras reducimos peso, no significa que tengas que comer cantidades enormes,significa que conviene que aparezca de forma regular.

Huevos, pescado, carne, legumbres, tofu, yogur, kéfir, etc.

2. Has eliminado demasiado los hidratos

Pan, arroz, pasta, patata o avena no son automáticamente responsables de que tengas hambre. De hecho, eliminarlos completamente puede hacer que una comida se quede corta para ti. El problema muchas veces no es el alimento aislado, sino cómo está construida la comida completa.

3. Comes demasiado poco durante el día

Este es uno de los clásicos:

Desayuno pequeño -> Comida ligera -> “Por la tarde no voy a merendar porque quiero perder peso”

Y a las 19:30 aparece un hambre enorme… No es falta de control, probablemente has llegado a ese momento con una necesidad real de comer.

4. Comes demasiado rápido

El cuerpo necesita tiempo para registrar lo que está ocurriendo, comer delante del ordenador, de pie o mirando el móvil puede hacer que una comida desaparezca casi sin darte cuenta.

5. Duermes poco

El descanso también influye en cómo regulamos el apetito y en nuestra percepción de hambre y saciedad, por eso, si estás intentando cambiar tu alimentación, no todo empieza y termina en el plato.

6. Estás confundiendo hambre con ganas de comer

A veces no tenemos hambre física, sino ganas de algo concreto:

  • Chocolate
  • Patatas
  • Galletas
  • Algo dulce

Y esto tampoco significa que estés haciéndolo mal. Aprender a diferenciar hambre física, apetito, aburrimiento, estrés o necesidad emocional forma parte del trabajo de psiconutrición.

7. Tu alimentación no está adaptada a tu vida

Quizá sabes perfectamente qué deberías comer.

  • Pero trabajas fuera de casa
  • Llegas tarde
  • Tienes hijos
  • Entrenas
  • Comes en restaurantes

Y tu pauta es imposible de mantener, entonces no falla tu voluntad falla el plan.

¿Qué puedes hacer desde hoy?

En tu próxima comida prueba esta estructura:

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½ verduras
¼ proteína
¼ hidratos

Y una fuente de grasa saludable

Y observa cómo llegas a la siguiente comida, no para controlar cada bocado si no para aprender. Porque el objetivo no debería ser pasar hambre para perder peso, el objetivo es aprender a comer de una forma que puedas sostener.Perder peso

Si quieres seguir leyendo, en el blog tienes más artículos sobre pérdida de peso.

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